
Lobachevski refutó la geometría euclídea demostrando que "el camino más corto entre dos puntos -si se toma como referencia una esfera- no es una recta, sino una curva". Las curvas rompieron mis esquemas en aquella clase de teoría de la argumentación.
Ocho años más tarde en Nueva Delhi volvió a pasarme. Con unas naranjas. Porque la comida a veces puede ejercer ese punto y aparte que arranca ideas preconcebidas. Ocurrió de la manera más inocente, mientras paseaba en el mercado de Greenpark . Llevaba bastante tiempo sin comer fruta. Y un puesto de naranjas me desafió. Allí estaban, pequeñas y redondas para reírse de mis prejuicios. Algunos los sufrís. Lo sé.
Pues las santras son tan dulces como las naranjas españolas. Ahora bien, por fuera son verdes. Esa diferencia de color me echó para atrás ipso facto. Pensé, "con este dolor de cabeza, la contaminación y el ruido, el colmo sería comer una naranja ácida". Cuando la calle agota te vuelves un sibarita y sólo quieres ir a lo seguro. Sobre todo con el paladar.
A mí me encantan las naranjas de mesa. Arrancar los gajos y toda la ceremonia al comerlas. Es una fruta perfectamente envasada en su propia piel.Fácil de comer y aromática. Ni siquiera la piel de naranja debería tener una connotación negativa.
Cuando regresamos a casa mondamos las naranjas, las comimos como si fueran gominolas y su olor se quedó en nuestras manos. Fue reconfortante disfrutar de ellas tanto como en Madrid. Por eso me he propuesto dar a conocer las jugosas narangees indias en España. Porque tendemos a hacer patria y desconfiar. Sobre todo con lo que consideramos autóctono y exclusivo: naranjas, vino, queso o aceite de oliva. Hay muchos otros países donde también cultivan, producen y disfrutan de lo mismo. Me rindo. Ya no puedo aceptar la máxima culinaria "como las naranjas valencianas, ninguna". Creía ciegamente en ella sin darme cuenta, y en la India he tenido que desecharla.
Película: Orquesta Club Virginia. Escena: pelea con el taxista cuando éste dice que las naranjas egipcias son mejores que las valencianas.
Lobachevski wiederlegte die euklidische Geometrie. Der Russe beweiste dass den kurzesten Streke zwischen zwei Punkte nicht Gerade ist, sondern eine Kurve; natürlich in Bezug auf eine Sphäre. Es kommt darauf an was man achte.
Ich erinnere mich ganz genau an der Hitze während meines Begründungsseminar. Es war halb vier. Frühling. Ich bin zu Unterricht gerrant, die letzte die die Tür anfasste. Als zarte Bestrafung, müsste ich an der Tafel die fünf euklidische Axiomen zurückweisen. Ausgeflippt. So habe ich mich gefühlt. In Neu Delhi machten mich nochmal die Kurven fertig.
Ich war dürstig. Für eine Weile habe ich keine Obst genommen. Und plötzlich fand ich Orangen in einen Flohmarkt. Die Santras sind so süss wie die spanische Orangen. Nun die hindische sind äußerlich grün.
Dieser Unterschied machte mich misstraurig. Ich dachte: mit der Migräne, Verschmutzung und Stau das letzte wäre eine säure Apfelsine zu schmecken. Wenn die Strasse ist die Hölle, verwandele ich mich als Schlemmerin. Denke ich nur an Genuss. Vor allem beim essen.
Ich mag lieber Tafelorangen als Saftorangen . Die süsse Santras beeindruckten mich. Die waren köstlich. Es gibt eine besondere Sinnlichkeit an der Art wie wir die Orangen Schnitze abreissen.
Eine runde Frucht. Perfekt. Nicht einmal sollte Orangenhaut was negatives deuten. Das ist zu Schade.
Wenigstens sollten Spanier mit andere Augen narangees betrachten.
Empfohlenden Film: Orquesta Club Virginia. Szene: Prügelei zwischen Spanier Musiker und Taxifahrer. Er behauptet Orangen aus Ägypten sind besser als die aus Valencia.
7 commenti:
@lucedemiocci Do feel free to use my pic :) Is there a tool where I can translate your blog into english
"...otra vez las curvas rompieron mis esquemas". Como te entiendo, como te entiendo...
¿Un finde en Italia y bebes Negronis de dos en dos?, ¿de qué curvas hablas? ;-)
Satish, i don't know anything about a translation-tool. I'm gonna ask my friends and report to you in flickr. Here our photostream:http://www.flickr.com/groups/1074757@N23/. You are welcome to contribute with more food shots.
NINGUNA, NINGUNA naranja del mundo mundial y/o alrededores podrá jamás superar el color, sabor, jugo, dulzor, intensidad, etc de una naranja Navel Late Valenciana. Vamos, ni de coña. Por cierto hoy me he comprado 20 tarros de bonito del norte en aceite de oliva en oferta...viva España!
Jajaja, tú te llevarías por delante a varios taxistas egipcios :-)
En serio que te sorprenderían las narangees
Publicar un comentario en la entrada