La razón de mi prefación-excusa es que preparé vuestros maultaschen si tener ni idea de como se suelen cocinar. O mejor dicho, sin tener ni idea...sin más. ¡Si yo ni siquiera sabía que los alemanes hacían raviolonis! Pero nuestro querida Rachel, conociéndome, me regaló una caja de maultaschen y una de verdaderas salchichas verdaderamente alemanas de verdad (de la buena). Así que, domingo por la mañana, ¡manos a la obra!
Hice una salsa muy ligera de tomate para los maultaschen (hombre, soy italiano no puedo comer sin ver algo rojo en el plato...) y preparé repollo con patatas: pensé que los vegetales en cuestión darían un aire más alemán al plato. La bebida elegida fue una fantástica Paulaner.
PS: os dejo esta escena de una película con Alberto Sordi ('Tutti a casa', 1960): poco más de un minuto para entender como los italianos se ven y como ven a los alemanes...En la ‘información’ del vídeo han escrito el dialogo, espero ayude para entender de que va.