Me esperaba un GP de F1 aburrido, así que pensé que lo mejor era ponerse a cocinar y de vez en cuando echarle un ojo a la tele (y desgraciatamente un oído al señor Lobato...).
Hace unas semanas hice unos canelones con una receta del ya famoso Jamie Oliver y no salió mal, pero me quedé con el mal sabor de tener que rellenar pequeños trozos de pasta e intentar que se quedaran enrollados. Así que me dije: "Las santas mujeres de mi familia como lo hacen?". Y, en plan aparición de pelis años '80, me vino a la mente la imagen de mi madre con una cuchara de madera en la mano que me decía: "...se puede hacer también con las crepes". Me parece que el mensaje era más que claro. Manos a la obra, pues.
Así que me lo arreglé para hacer crepes por primera vez en mi vida (se agradeció mucho la ayuda que una buena persona me dió), preparé un ragú de carne picada y una masa de huevo, requesón y un poco de queso fresco de estos que no tienen sabor para agrandar el relleno (más nuez moscada).
Todo al horno con mucho grana y albhaca. Parece ser que el resultado fue optimo. Vamos, yo me comí cuatro super canelloni y me quedé más a gusto...
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sábado, 15 de mayo de 2010
jueves, 29 de abril de 2010
La comida del domingo pasado (I)
Terminado el primer gran desafío de este año, he podido volver a los fogones. Relajante, como siempre. Así que el sábado yo estaba pensando: "¿Mañana que voy a comer? Tengo tiempo y el domingo merece ser celebrado con una comida en condiciones...".
Pensé en lo típico: pasta alla chitarra con ragú misto, gnocchi con ragú di maiale o ravioli con salsa di pomodoro (tomate)...Está claro, eso es "típico" para mí (o lo era...): son los platos que yo comería en un 'domingo italiano'. De repente me acordé que hace poco una amiga me dijo: "ayer hice una pasta con gamberi, zucchine e zafferano..."
- "Buena idea", dije.
- "No tienes la receta...", contesté.
- "Desafío!", grité.
La preparación del plato la improvisé y creo que me salió bastante bien...No quise poner nata así que utilicé un poco de vino blanco (no tenía caldo de pescado y las gambas venía ya cocidas y sin agüita...sí, de ésta que queda en la bolsita...da como asquete, pero puede ser útil) para que no se quedara demasiado seco e intenté no cocer demasiado el calabacín.
Creo que voy a repetir la receta pronto: sencilla, rápida y muy rica!
...ya sé, ya sé: está mal que lo diga yo que estaba rica. Pero desafortunadamente nadie me acompañó en el desafío. 'Desafortunadamente' para vosotros! jejeje!
Un libro: 'Espera la primavera, Bandini', John Fante.
Un libro: 'Espera la primavera, Bandini', John Fante.
martes, 15 de diciembre de 2009
Un 'take away' italiano en... París
Pondría el grito en el cielo. ¿Quién? El chef italiano que metiera sus narices en los fogones de Mezzo di Pasta. Muy posiblemente.
Esta franquicia parisina de gran éxito tiene su razón de ser en que los franceses, como la mayoría de los mortales, adoran la comida italiana. Sin embargo, el paisaje culinario de la ciudad lo admite a regañadientes. París disimula su devoción por la pasta "al dente" entreteniendo al viandante con exuberantes escaparates llenos de platos à emporter, que es como le dicen aquí a la comida para llevar.
A esta maniobra escapa Mezzo di Pasta. Y no se trata del típico restaurante italiano donde, aparte de darte un banquete in situ, si quieres, preparan tu pedido para llevar. No, no, no, es que realmente se ajusta al concepto take away puramente americano, con su menú oferta de bebida y postre (6,50 ó 7,50 euros), sin que el estómago se resienta, todo lo contrario, queda deliciosamente agradecido.
Primero decides el tipo de pasta fresca (clásica o rellena) que quieres probar, a continuación la cuecen en sólo 5 minutos delante de ti y finalmente le añaden la especialidad que hayas escogido, salsas que preparan diariamente. Las típicas (pesto, boloñesa o napolitana…) o alguna más original: vodka (tomate, nata, vodka y perejil) o indy (nata, pollo, curry y pimiento). Además, en primavera y verano cuentan con ensaladas de pasta por 5 euros y en invierno y otoño con sopas por 3 euros. Tienen hasta menú infantil: ¡el piccolino!
¿Imita entonces un amor imposible el binomio franquicia-cocina mediterránea? ¿Podríamos nosotros españoles hacer algo semejante y de calidad con nuestra paella (por ejemplo) y además sacarle beneficio? ¿O sería complicado que la mente anglosajona se inmiscuyera de esa manera en nuestra gastronomía?
Es verdad que en ese terreno somos menos prácticos y mucho más acomplejados. A menudo sospechamos de las tapas que sirven los restaurantes españoles en el extranjero, y lo mismo despierta nuestro recelo cualquier negocio familiar que haya crecido un poco, como esa céntrica cadena que hay en Madrid.
Pero bueno, sabemos que labia y ganas de discusión nos sobran -como a los italianos- antes y después de comer. Así que volviendo sobre ese chef imaginario que también se pregunta ¿dónde queda la sobremesa de Mezzo di Pasta? le apuntamos que en el caso de caracteres pasionales y fácilmente alterables como los nuestros tampoco pasa nada por hacer una excepción y dejarla para otro día, por si las moscas...
*Una película: ‘Dramma della gelosia’. El triángulo amoroso compuesto por Marcello Mastroianni, Monica Vitti y Giancarlo Giannini acaban organizando un pitote monumental en el restaurante italiano al que los dos primeros acuden a comer y donde el tercero trabaja.
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